1981
La niña huérfana de padre
Nací en Santa María, RS, Brasil.
Mi padre murió antes de que yo naciera, dejando un vacío que tardaría años en aprender a reconocer. Su ausencia marcó parte de mi historia mucho antes de que tuviera palabras para expresar lo que llevaba dentro. Crecer sin padre fue una de las primeras experiencias en las que aprendí que lo que falta puede marcarnos tan profundamente como lo que está presente.

2004
La viuda
A los veintidós años me quedé viuda.
Mi marido se quitó la vida y me encontré cargando con un tipo de dolor para el que no tenía palabras. Su muerte no solo volvió a traer la pérdida a mi vida, sino que cambió la vida que pensaba que iba a tener.
Tuve que aprender a seguir viviendo sin fingir que lo que había pasado pudiera deshacerse alguna vez. Y quizá lo más difícil fue darme cuenta de que ya no estaba en mi mano proteger a mi hijo de algo que había sabido toda mi vida: él también crecería sin su padre.
